Tierra Greda S.A. inició sus actividades el 1º de marzo de 1980 en la ciudad de Larroque, departamento Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, como un pequeño emprendimiento dedicado a la comercialización de semillas forrajeras y para huerta.

Luego incorporó el servicio de limpieza y clasificación de semillas, para lo cual fue necesario alquilar una parte del ex Molino Harinero “San Antonio”.

Al año siguiente adquirió un galpón sobre calle Urquiza. Trasladó allí sus oficinas, el depósito y las máquinas de clasificación de semillas. En 1982 incorporó la venta de agroquímicos y fertilizantes y comenzó a incursionar en la agricultura, con el concepto de la actualizar los manejos tecnológicos de los cultivos.

En el año 1983 anexó la venta de tractores, cosechadoras e implementos agrícolas. En 1985 la empresa incursionó por primera vez en la comercialización de granos. Alquiló los galpones de la estación ferroviaria de Irazusta, y aumentó la capacidad de almacenaje a 2.500 toneladas al transformar un galpón en silo-celda.

1988 fue el año de la producción de semillas fiscalizadas. Se puso el mayor esfuerzo en el mejoramiento del lino, principal cultivo en aquel momento. En 1989 adquirió una fracción de terreno sobre Ruta 51, a la salida de la ciudad, y construyó un galpón para el procesamiento de semillas.

En 1992 instaló allí sus oficinas. Comenzó en aquel momento una nueva etapa de la empresa: la siembra en asociación con productores. Se dieron los primeros pasos en la aplicación de tecnologías avanzadas en cultivos tradicionales que tenían escasa trascendencia en la zona, como maíz, trigo y girasol. A partir de ese momento se fue incrementando el área de siembra, en cooperación con actores locales.

En 1993 se puso en producción un molino de alimentos balanceados, con una capacidad de 3.000 kg/hora. Allí se elaboraron diferentes productos con formulaciones propias y/o solicitadas especialmente por los clientes.

Entre 1994 y 1996 se alquilaron dos plantas de acopio, una en Larroque de 5.000 toneladas y otra en Rosario del Tala de 2.800. En agosto de 1998 se construyó la primera parte de la Planta de Acopio sobre ruta 16, que comenzó a funcionar al año siguiente, con una capacidad de 12.600 toneladas. Además, adquirió a la firma Goldaracena un galpón en Irazusta, que fue adaptado para la clasificación y fraccionamiento de semillas.

En 2001 finalizó la construcción de la segunda parte de la planta de acopio sobre Ruta 16 y se amplió su capacidad de almacenamiento a 28.000 toneladas. Los silos fueron importados de EE.UU. y el resto de la obra fue construida por empresas metalúrgicas y constructoras de la zona.

En 2004 TIERRA GREDA S.A. comenzó una etapa de transformación que la ha transformado en una empresa elaboradora de agroalimentos. Hoy su objetivo es transformar la producción granaria en carnes destinadas al consumo humano.

En la búsqueda de ese objetivo en 2005 construyó, en el km 33 Ruta Prov. Nº 16, una granja para producción de 200.000 pollos parrilleros por crianza. Consta de ocho galpones con una superficie cubierta de aproximadamente 15.200 m2, equipados con elementos para el control ambiental y con sistemas de bebederos y alimentación totalmente automatizados.

Además del grado de tecnificación, y como complemento indispensable del mismo, se han ajustado todas las prácticas de producción a los Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento (POES), a las recomendaciones vertidas en la Guía de B.P.M. para Pollos Parrilleros del SENASA, y a lo establecido en la Resolución Nº 614/97 de dicho organismo referente a medidas de bioseguridad durante la operación.

En el 2008 se puso en marcha una moderna planta para elaboración de alimentos balanceados, con una capacidad de producción de 15.000 kg/h, contigua a la planta de acopio, sobre la ruta provincial Nº 16. De esta manera quedó desactivado el antiguo molino y se trasladó la actividad al área industrial de Larroque. En este molino se elaboran alimentos exclusivamente con materias primas de origen vegetal, para satisfacer demandas de aquellos clientes que solicitan esa calidad de productos y, también, con destino a la granja avícola propia.



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Creo que vale la pena festejar 25 años de trabajo duro, de innovaciones, de adaptarnos a los tiempos y a las distintas alternativas que se fueron planteando, pero fundamentalmente de trabajo honesto y cumpliendo todos y cada uno de los compromisos que fuimos asumiendo, es decir cumpliendo con la palabra empeñada.

FRAGMENTO DE UN DISCURSO DE ATILIO BENEDETTI